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Este verano, Schirn Kunsthalle y Skulpturensammlung Liebieghaus presentan la obra del artista estadounidense Jeff Koons (nacido en 1955), quien ha jugado un papel pionero en el mundo del arte contemporáneo desde la década de 1980. Los dos programas simultáneos, deliberadamente separan los aspectos escultóricos y pictóricos de su obra para presentarla cada uno en un contexto propio.
Abarcando cuarenta y cinco cuadros, la presentación titulada "Jeff Koons. El Pintor " en Schirn se centra en el desarrollo estructural del artista como pintor. Con motivos extraídos de una amplia gama de fuentes -principalmente de la cultura pop- sus obras monumentales son una combinación de hiperealismo y nuevos elementos gestuales, para formar complejos contenidos.
Por su parte “Jeff Koons. El Escultor " en Liebieghaus, presenta cuarenta y cuatro esculturas de renombre, así como obras totalmente nuevas, que entran en diálogo con el edificio histórico y su colección de esculturas que abarca cinco milenios. De hecho "Antigüedad" es el título de la nueva serie de Koons que explora el arte antiguo y su motivo central - Eros -, que hace su debut en Frankfurt en esta ocasión.
En sus pinturas y esculturas, Koons emplea elementos del mundo de los consumidores masivos y de "alta cultura", por igual, incuyendo objetos provenientes de la vida cotidiana y la publicidad, haciéndonos reflexionar acerca de criterios y categorías como la belleza. En este contexto, se ha convertido en un maestro inigualable de la interacción entre lo sublime y lo banal. Aunque sus obras citan motivos familiares desde el contexto de los consumidores, no es sólo es en función de lo kitsch y o de la la ironía. Koons está más bien interesado no en la complejidad, sino en la sencillez del ser y de su aceptación, que se expresa en su obra en temas elementales como la infancia o la sexualidad. Contrariamente a la larga tradición de la subjetividad en el arte, Koons constantemente enfatiza la objetividad artística, trabajando en la tradición de los "ready-made." Tanto sus esculturas y sus pinturas tienen un efecto particularmente sugerente y sorprendente en el espectador.
La exposición en Schirn se expande por todo el espacio de la galería para ofrecer una visión completa de la obra pictórica del artista, desde las pinturas de las primeras series de Luxury and Degradation ty de Made in Heaven a las obras de gran escala pintadas a mano como Celebration, Easyfun, Easyfun-Ethereal, Popeye, Hulk Elvis, incuida la nueva serie Antiquity (Antigüedad). Hay un rasgo distintivo que une a todas estas obras: una suerte de perfección fría, mecánica y absoluta de unas pinturas que, a pesar de haber sido pintadas a mano, siguen una especie de ruta claramente definida.
En la exposición de Liebieghaus, las esculturas del artista se integran con la colección del museo, que refleja la historia de la escultura de la Antigüedad al Neoclasicismo. Después de un concepto elaborado en estrecha colaboración con el artista, se han colocado sus esculturas cuidadosamente en cada una de las distintas secciones de Liebieghaus, causando una serie de diálogos y juegos desconcertante.
Sus obras escultóricas se caracterizan por remitir a los cánones del barroco europeo, dejándose llevar libremente en la elección idiosincrásica de los materiales solo para provocar un encuentro de suspenso entre las modernas formas barrocas realizadas -por ejemplo- en acero pulido, junto a las tradicionales. Otras obras, aunque demuestran una proximidad asombrosa a las obras históricas en cuanto al material en que están realizadas, contrastan fuertemente en los temas elegidos. Así, por ejemplo, un retablo de terracota vidriada y colorida de Andrea della Robbia se yuxtapone con la figura de porcelana policromada de la mujer en la bañera (de la serie Banalidad).